El día del examen: guía real para no hacer el ridículo
- CENCOPS - SECTOR POLICIAL CLAVE

- 22 jul
- 2 Min. de lectura
No es momento de improvisar. Es momento de rendir. Y de no cometer errores básicos.

El examen no empieza cuando te dan el cuadernillo. Empieza desde que suena el despertador. Muchos opositores llegan sabiendo el temario, pero fallan en lo que no estudiaron: el control, los nervios, la logística, la gestión del tiempo. Esta guía te prepara para lo más importante: hacer lo que sabes sin que nada innecesario te distraiga, te bloquee o te saque del proceso.
No se suspende solo por no saber. También se suspende por hacer el ridículo en los detalles.
El día del examen no es un día más. Es la puesta en escena de meses —o años— de trabajo. Y hay una gran diferencia entre llegar con nervios y llegar mal preparado. Aquí no venimos a cruzar los dedos. Venimos a ejecutar. Esta es tu guía para no tropezar en lo que depende de ti.
Qué llevar (y qué no)
Sí o sí:
DNI en regla
Bolígrafo azul o negro (mejor dos, por si falla uno)
Reloj analógico (si está permitido)
Botella de agua sin etiqueta
Aviso de convocatoria o documento acreditativo si es necesario
Opcional pero útil:
Goma de repuesto si hay pruebas escritas
Algún alimento neutro si la espera es larga (fruta, frutos secos, barrita)
Pañuelos, por si acaso
Nunca lleves:
Móvil encendido (ni en modo avión)
Apuntes, esquemas o test en la mano mientras esperas
Nada que pueda considerarse trampa, distracción o excusa
Cómo pensar antes de entrar
No repases a última hora. Ya no suma. Solo agita
Evita compararte con otros. Cada uno tiene su camino
Haz respiraciones lentas. Baja pulsaciones, sube claridad
Confirma en voz baja que ya has hecho todo lo que podías
Visualiza la entrada, el asiento, el papel. Y luego ejecuta
El que entra con calma, contesta mejor. No gana el más sabio, gana el que se controla.
Qué no hacer durante la prueba
Leer el enunciado en diagonal “porque ya sabes lo que dice”
Cambiar respuestas por intuición a última hora sin argumento claro
Gastar más tiempo en una pregunta que en cinco
Mirar alrededor o dejarte contagiar por el estrés ajeno
Intentar recordar algo que sabes que no está: pasa página
El examen se hace hacia adelante, no hacia atrás. Pierdes más por atascarte que por fallar una.
Qué hacer al salir
No revises todo en tu cabeza como si eso cambiara algo
No pidas respuestas a otros. Solo te vas a confundir más
Apunta en tu libreta lo que sentiste que hiciste bien y lo que no. Eso te sirve para el siguiente
Desconecta. Literalmente. Pase lo que pase, mereces descanso
Celebra haber llegado. No todo el mundo aguanta hasta aquí
Ese día no decides si apruebas. Decides si haces lo que sabes. Lo demás, vendrá.


