top of page

2026 empieza hoy, no en enero

  • 2 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

El opositor profesional no espera al año nuevo para empezar: lo hace ya.

La mayoría de la gente espera a enero para arrancar proyectos, fijar metas y prometer cambios. Pero un opositor profesional no se permite ese lujo. Porque sabe que lo que haga en diciembre marcará la diferencia en su examen del año que viene.

Si esperas a enero para empezar, ya llegas tarde.

El opositor que se toma diciembre como vacaciones prolongadas pierde un mes entero de ventaja. Y en una oposición, un mes puede ser decisivo: treinta días de repasos, de test, de simulacros. Treinta días en los que puedes adelantar a quienes se confiaron y empezaron demasiado tarde.


El autoengaño del “en enero me pongo”

Todos conocemos la frase. Pero en la oposición es una trampa mortal:

  • Enero llega y ya has perdido ritmo.

  • Recuperar la rutina te cuesta semanas.

  • El calendario avanza y el examen no espera.

La plaza no la consigue quien planea empezar “mañana”, sino quien trabaja hoy.


La ventaja de diciembre

Aprovechar diciembre es un movimiento estratégico:

  • Repasas cuando otros están distraídos.

  • Ganas confianza cerrando el año con constancia.

  • Llegas a enero con inercia positiva en lugar de arrastrar pereza.

  • Demuestras que tu compromiso está por encima de las fiestas.

Ese plus de disciplina es lo que diferencia al opositor aficionado del opositor profesional.


La mentalidad que abre el año

No se trata de prohibirte celebrar. Se trata de entender que tus prioridades van primero.

  • Celebra, sí, pero estudia antes.

  • Descansa, sí, pero cumple tus bloques de estudio.

  • Disfruta, sí, pero recuerda que tu futuro depende de lo que hagas hoy.

Esa mentalidad es la que te garantiza llegar fuerte al examen de 2026.


Esto es CENCOPS

Aquí no esperamos al calendario para arrancar. Aquí trabajamos cada día como si fuera el último antes del examen. Porque la plaza no empieza en enero: empieza en diciembre, cuando decides que tu compromiso es más fuerte que las excusas.

Y esa decisión es la que marca toda la diferencia.

 
 
bottom of page